Wednesday, October 03, 2007

Bacterias, comunidades y conocimiento

“Las bacterias en su evolución desarrollaron una diversidad de tecnologías a escala microscópica que han resultado piedras angulares de todos los organismos vivos. Las bacterias inventaron entre otras, la fotosíntesis, la ingeniería genética, la fijación del nitrógeno, la primera forma de hacer luz -bioluminiscencia- y la primera red de comunicaciones a escala planetaria. Nuestras células proceden de la simbiosis de bacterias.
Uno de los descubrimientos más insólitos es saber que los humanos no somos los creadores de la primera internet del mundo. Las comunidades bacterianas como una red de intercambio genético a escala planetaria ha persistido durante miles de millones de años. Las bacterias crearon la primera red de comunicación que interconectó la biota entera, una red que ha persistido hasta nuestros días. Ingentes flujos de información genética circulan a lo largo y ancho de este ciberespacio microcósmico, donde las bacterias intercambian genes con el mismo frenesí con que nosotros compartimos música por internet. No se trata de una simple analogía con nuestras redes informáticas, estamos hablando de redes de comunicaciones reales que permiten que un nuevo gen que confiere una ventaja evolutiva a una bacteria, puede ser transmitido a otras que están en las antípodas del planeta.”
He tomado estos párrafos textuales de un trabajo de investigación que me encontré en la red y que son una muy buena introducción para hablar de un tipo particular de bacterias que han llamado mucho mi atención: las vibrio fisheri. Estas bacterias que se alojan al interior de los calamares, tienen la capacidad de producir una “luz fría” la cual ilumina literalmente su entorno. Lo interesante es que aunque cada una de ellas tiene la capacidad de “iluminarse”, no lo hacen solas; necesitan de cierto número o masa crítica de sus compañeras para que entonces decidan encenderse. El proceso por medio del cual se “reconocen” y “saben” si están en número suficiente para iluminarse se llama el “quórum sensing”, que consiste en un proceso de “comunicación” química, donde “Cada bacteria luminiscente emite una pequeña cantidad de una sustancia química denominada AHL y al mismo tiempo tiene la capacidad de detectar la que han emitido sus bacterias compañeras, de forma que se comunican a través de la AHL. Si detectan que hay mucha densidad de esta sustancia en su medio ambiente, interpretan que son una gran población de bacterias y entonces se iluminan”. Una visualización de este proceso puede verse en http://astramat.com/alife/quorum/s/index.html, donde se simula la forma como opera esta “red descentralizada y cooperativa”, mediante la cual se da una relación equitativa entre los individuos, ya que es imprescindible que cada uno de ellos aporte información para poder tomar una decisión colectiva.
Más allá de la metáfora que me parece poderosa en sí misma, no puedo dejar de ver que en la esencia de la biología y de la vida, están grabadas las claves que nos pueden orientar en la creación de nuevas comunidades y redes cooperativas de personas que compartimos un propósito (¿evolucionar?… ¿iluminarnos?). ¿Qué otra cosa podría ser aquello que nos impulsa a crear, por ejemplo, asociaciones de coaches o iniciar emprendimientos de empresas abiertas y cooperativas?
La vibrio fisheri y el proceso del quorom sensing nos aportan interesantes hallazgos:

- El “conocimiento emergente”, que consiste en una información que ninguna bacteria posee individualmente y que “emerge” del colectivo, sin que se requiera de un gurú o de un líder que tenga la información y de la orden de iluminarse… mmmm…
- La “adaptabilidad de la red”, la cual tiene capacidad para actualizarse gradualmente en función de los cambios que se producen, reaccionando además ágilmente a cambios imprevistos, sin la existencia de un diseño predefinido, ni de ingenieros que ajustan el diseño original… mmmmm…
- La “autonomía en la comunicación”, dado que tanto la emisión como la recepción de la AHL es controlada por las propias bacterias, sin controles de mando centralizados ni dependencias en la interpretación del mensaje, ni ejecución ciega del mensaje. Las bacterias reaccionan a la percepción de la densidad global de la sustancia química que -ellas mismas están segregando-, en interacción con su medio ambiente… mmmm…
- La “confiabilidad” en cuanto que la percepción de la densidad (masa crítica) no se deriva de una auditoría externa de la situación, sino de una percepción directa de los individuos facilitada por la transparencia en el flujo de la información… mmmm…
- La “robustes del sistema ante fallos”, dado que si eliminamos nodos dentro de la red, no importa cuáles sean ni donde estén, el proceso de quorum sensing sigue funcionando sin problemas… mmmm…
No cabe duda que son fenómenos que nos llevan a reflexionar, particularmente a quienes hemos decidido emprender un camino para buscar ese encuentro, para crear espacios donde podamos “ser” juntos, donde podamos reconocernos e iluminarnos…

Copyright v/s copyleft

Finalmente, no puedo dejar esta reflexión sin recoger una distinción que considero de un extraordinario poder: el copyleft. El copyleft es en un sentido amplio la producción de conocimiento bajo la premisa de imponer las mínimas restricciones de copyright para producir innovación.
Las redes bacterianas, nos muestran una suerte de promiscuidad en la diseminación de información genética, que permite un medio ambiente cooperativo de producción de nueva información. En la cultura empresarial-capitalista, el copyright (derechos de autor) es un “activo” y se constituye en una barrera para el acceso a la información limitando radicalmente las posibilidades de cooperación y trabajo en equipo. El afán de proteger la innovación, la acaba a veces asfixiando, porque esta es a menudo producto de un trabajo cooperativo o de evolución en paralelo de muchos nodos. “De la misma forma que en las bacterias es fundamental el trabajo en equipo ya que el ADN de una sola bacteria no es suficiente para generar sus condiciones, los nodos de las redes culturales copyleft conjugan entre si sus conocimientos y su creatividad para generar innovación, gracias a un clima proclive a la cooperación. Más relevante aún es el hecho de que la innovación surge de forma natural cuando una masa crítica de nodos de una red experimentan variaciones en un contexto de adaptación a su medio ambiente local.”

Quiero terminar estas reflexiones con una sincera invitación a re-leer y a re-mirar lo que estamos haciendo y la forma como lo estamos haciendo. Personalmente me llevo una renovada esperanza en la sabiduría que reside en nuestra esencia y la certeza de que existen caminos posibles para asumir el desafío de construír comunidades.
Raúl

1 comment:

Rubi Valenzuela said...

Uff, Raúl! De tu post me pasé al artículo que citas y, después de leerlo de un tirón, he quedado con muchas inquietudes, las neuronas revueltas y como queriendo encontrar a mi alrededor de esa sustancia verde en cantidades suficientes como para iluminarme... Y, reflexionando, me surge esto de que los humanos, hemos encontrado/optado por una manera de funcionar que nos lleva a olvidar que necesitamos de los otros. Vivimos en esta ilusión de que "podemos hacerlo solos". ¿Te ha pasado, por ejemplo, que cuando se corta la energía eléctrica (¡apagón!) te das cuenta de cuánto depende tu vida de una red de seres humanos que hacen posible que puedas encender tu PC, ilumninar tu casa, cocinar, etc.? Son tantas las cosas de las que disfrutamos en el día a día sin detenernos a pensar en todos los seres humanos que hay en bambalinas haciendo posible ese disfrute.