Tuesday, October 11, 2011

Emergencia de un nuevo paradigma

Cada vez es mayor la sensación de que estamos en medio de una gran transición, un "cambio de era", en el que cuestionamos los paradigmas sobre los cuales hemos venido funcionando. muestra de ello es el crecimiento de los "indignados" en todo el mundo, las protestas contra el poder desmedido de los bancos y del sistema financiero, las demandas por una salud y una educación que no sean un negocio más de los grandes capitales, la caída de regímenes autoritarios, en suma, voces que claman por una nueva forma de habitar el planeta, más responsable, más equitativa, más integral.
y la idea de un "cambio de paradigma" se ha instalado como una distinción recurrente. mencionamos que existe un “viejo” y un “nuevo” paradigma. ¿qué es eso?  ¿de qué estamos hablando? para mí implícitamente está la idea de la "evolución" y particularmente de la "evolución de la consciencia", sobre la cual la dinámica espiral de clare graves (desarrollada por don beck y chris cowan), son un buen mapa, sobre el cual escribo las siguientes líneas...
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entendemos como paradigma un modelo o patrón; un conjunto de ideas, pensamientos y creencias incorporadas generalmente durante nuestra primera etapa de vida que se aceptan como verdaderas o falsas sin ponerlas a prueba dentro de un nuevo análisis.
desde nuestra interpretación, los paradigmas sociales reflejan una forma de pensar en un período determinado de tiempo, generando el tipo de mundo que manifestamos como sociedad. dados determinados valores y emociones, moldeamos la realidad para responder a aquello que consideramos importante en ese momento. cuando cambian las prioridades, cambia el mundo de lo posible.
tomando como referencia el modelo de la dinámica espiral de clare graves, la cual esquematiza en una secuencia de etapas las diversas formas de entender y habitar el mundo, nos encontramos con dos grandes niveles paradigmáticos y al menos 7 estadios de evolución de la consciencia.
un primer nivel es de los paradigmas basados en el miedo, el cual incluye 6 estadios evolutivos:
1. paradigma de la supervivencia (miedo a morir)
en este primer estadio el único valor es el de la propia vida. el entorno es solo un recurso para subsistir o una amenaza para morir. emociones básicas y reacciones primarias. aparece en situaciones de emergencia o extrema marginación. está presente como energía básica en los primeros meses de vida del ser humano.

 2. paradigma de la tribu (miedo a la soledad)
  cuando superamos el nivel básico de supervivencia, aparecen “los otros”, como referentes de mi mismo. es aquí cuando empezamos a sentirnos parte de una tribu, de una familia, de un clan. tiene que ver con la necesidad de pertenecer y de sentirnos reconocidos. implica aceptar las reglas y ritos del colectivo. 

3. paradigma de la autonomía (miedo a la indiferenciación)
sin embargo llega un momento en que la tribu (la familia) es asfixiante y se percibe como una amenaza a los aspectos que me definen como “yo”. en este paradigma reforzamos el ego y su necesidad de existir en el mundo. nos definimos casi por oposición, tratando de construír una identidad propia y única.
4. paradigma del orden (miedo al caos)
cuando las individualidades son la constante, se empieza a perder el tejido social y el resultado suele ser el caos. es así que para reconstruír ese tejido humano, emerge un paradigma que ordena las creencias, las jerarquiza y las subordina al “bien mayor”, ya sea este la patria, dios o las instituciones.  el orden reemplaza el caos. la palabra escrita, la ley y las normas se imponen para ser respetadas.

5. paradigma del progreso (miedo al fracaso)
del paradigma anterior, casi por oposición, surge un nuevo paradigma que rechaza el dogma y la verdad estipulada por las instituciones. se enarbola entonces la bandera del progreso, la tecnología, la estrategia y el desarrollo. es el momento de ser grandes y poderosos, como consecuencia de la capacidad para alcanzar el éxito en cualquier orden. la iniciativa individual, la acumulación y la especulación se convierten en las nuevas verdades, que dan origen a una sofisticada sociedad de consumo.

6. paradigma de la hermandad (miedo a la fragmentación)
también por oposición, surge una  nueva fuerza, cuando el paradigma del progreso no nos permite alcanzar el sueño prometido. aparece entonces una visión romántica que nos invita a la hermandad y al re-encuentro de la naturaleza y de los valores más trascendentes. es la negación de los tres últimos niveles y el planteamiento de un retorno victorioso a la tribu, al clan. todos somos hermanos entre nosotros y hermanos de un planeta que percibimos vivo.

sin embargo, el retorno ya no es posible. creemos que es en este punto de la evolución de la consciencia humana, cuando podemos alcanzar un posible segundo nivel, como si diéramos un salto evolutivo. es en este piso en el que emergen nuevos paradigmas que desafían el miedo y se fundan en nuevas emociones, como la comunión y la esperanza. a nuestro juicio, este es el punto de inflexión en el que nos encontramos como humanidad.
estamos abrazando la esperanza de habitar el planeta de una manera distinta, integrando la riqueza y multiplicidad de todos los paradigmas anteriores e invitando a la convivencia armónica e integral de todas las miradas que favorecen el desarrollo de lo humano.
surge entonces un nuevo paradigma, que propone una visión holística e integral. es el que llamamos paradigma de la integralidad.
este es el paradigma emergente en el cual basamos nuestro quehacer y nuestra propuesta.

7. paradigma de la integralidad (a-mor* en la unidad de propósito)
existe un júbilo de lucidez asociado a la idea de conectarlo todo. aparece en este nuevo paradigma, la reivindicación de las poderosas fuerzas de todos los niveles previos: superada la supervivencia como condición de dignidad y sustentabilidad mínima, abrazamos entonces todos los principios valóricos del antiguo paradigma en su lado más luminoso: la tribu, la identidad, el orden, el progreso y la hermandad. 

ahora es posible el surgimiento de un nuevo humano, capaz de abrazar las diferencias y hacer carne los principios de a-mor, compasión y cooperación.
en este nivel, podemos abandonar el miedo, porque surge la confianza auténtica, construída gracias al encuentro y a la aceptación. en este nivel es tan importante el logro de los resultados y las metas, así como la generación de relaciones sanas y amorosas.

cuando abrazamos la integralidad encontramos también el poder del propósito superior como orientador de nuestra vida y de nuestros desafíos.

Wednesday, August 10, 2011

MI voluntad es que haya luz

Hágase en mi tu voluntad y no la mía", frase de entrega y humildad, pero también de mucho coraje. hacer la voluntad de dios en el contexto de un jesús viviendo una prueba extrema "en contra de su voluntad", es un acto digno de admirar.
Pero el tema es si realmente su voluntad es diferente a la mía y porqué habría de serlo, siendo que yo soy dios hecho carne. 
me gusta la idea de una voluntad compartida con dios, en el ejercicio de mi libertad y en la aceptación de su poder. lo que hay que entender es si por voluntad entendemos los vanos deseos del ego, de la autocomplacencia, de la satisfacción personal o del éxito individual.
estamos aquí para honrar la voluntad del a-mor (sin-muerte), y para ser exitosos juntos. la abundancia y la riquezason para conquistarla juntos, en un acto de generosidad sin límite, donde se borra la frontera entre lo tuyo y lo mío y empezamos a creer en "lo nuestro".
la voluntad que compartimos con dios encierra dentro de si todo el poder de la creación. los deseos del ego no se pueden compartir y por lo tanto no tienen poder alguno. 
mi voluntad es que haya luz... para caminar del yo al nosotros...


Monday, July 11, 2011

¿y que onda Buda?

parece que el universo se empeña en reforzar mi obsesión ecuménica e integradora. no había terminado de escribir el post anterior sobre jesucristo, cuando una muy querida amiga me envía un lindo documental sobre la vida de buda, el cual me invita a la reflexión.

el documental en sí mismo es una deliciosa obra de arte, ilustrado con el trabajo de artistas y escultores que a través de 2 milenios han representado la vida del buda. incluye iluminadoras conversaciones de monjes, estudiosos del budismo y refrescantes comentarios del dalai lama. estas son algunas notas y comentarios al margen (el link del video está al final del artículo):

buda era un buscador espiritual movido fundamentalmente por sus preguntas y por sus dudas. fue un cuestionador de las verdades aceptadas como tales por la cultura y las tradiciones religiosas de entonces

en el principio buda era un buscador, sin enseñanza, sin entendimiento, sin solución. no encontraba respuesta en las religiones de su época, las cuales estaban insertas en rituales y ceremonias para adorar a los dioses y a la naturaleza. la sensación era de un gran vacío espiritual y de aprehensión frente a la vida.

el camino de algunos fue "renunciar". eran muchos los renunciantes, que al igual que sidhárta (buda), intentaban escapar del mundo y de la muerte. sidhárta también intentó el camino del ascetismo pero no llegó a responder sus preguntas. había seguido a dos gurúes que lo abandonaron en el camino y decidió regresar a mirar adentro de el mismo... confiar solo en el...

y entonces se sentó debajo del mítico arbol bodhi, a esperar la iluminación. los demonios de mara intentaron desafiarlo enviándole todas las provocaciones del deseo. pero el buda no se inmutó y frente al desafío de mara, simplemente tocó la tierra con su dedo y la señaló como su testigo. y todo el asunto era ese: volver a la tierra, que en algún momento olvidamos en nuestra arrogancia de poder y control. que vana ilusión y tamaño engreimiento.

buda entró en contacto con todas sus vidas pasadas y vio frente a sus ojos toda forma de vida pasar y transformarse y "ser"... todo estaba allí, eso era todo lo que era necesario saber: somos parte del uno de la tierra y del universo. el arbol de bodhi, fue testigo de su iluminación, al descubrir esta simple y poderosa verdad... el lo llamo el nirvana, el despertar a la consciencia... tan simple y poderoso como eso. era rendirse finalmente a lo que siempre ha estado allí frente a nuestros ojos... la "realidad" es el nirvana, el despertar a lo que somos. el sufrimiento viene de la locura de creer en el mundo que hemos inventado, lleno de vanos deseos e ilusiones... conquistar la simpleza de la conexión profunda con todo ser viviente, esa es la iluminación.

superar la ignorancia es entrar el el nirvana. no hay un lugar distinto al aquí. no hay tiempo distinto al ahora. la única entrada es tu propio cuerpo y tu propia mente. no hay un lugar a donde ir, no hay una destinación; este momento precioso y eterno es todo lo que tenemos...

tan simple como eso. pon atención al lugar en el que estás, las personas con las que estás, lo que esta sucediendo ahora, haz presencia perfecta en tu vida...

pon atención; pon atención....

el camino es del medio. el del equilibrio. (ni tanto que queme al santo ni tampoco que no lo alumbre, como diría mi abuela aura). no se trata del ascetismo de los gurús, ni la renuncia al mundo de los renunciantes; es precisamente todo lo contrario: se trata de la aceptación incondicional del aquí y el ahora como el único escenario posible donde nuestra vida tiene sentido. no se trata tampoco de la esperanza de la tierra prometida o el "club del cielo", como aquellos lugares donde nuestro sufrimiento tendrá fin.

el fin del sufrimiento (entendido más como la percepción de insuficiencia) es el logro de la mente que acepta la impermanencia como verdad y que viviendo en el desapego, es capaz de estar" presente" y disfrutar de cada instante de su vida. en ese sentido no se trata de renunciar al deseo, como algunos interpretan las enseñanzas budistas, sino de no apegarse a el.

buda, al igual que jesucristo, fue un transgresor revolucionario de las prácticas religiosas de la época. jesús se opuso al sanedrín y a los costumbres judías, así como buda desafió a los brahmanes y gurúes que predicaban (y predican hoy en día) el ascetismo y el fiel seguimiento de sus rituales atávicos. buda, al igual que jesús, planteó el amor incondicional a todos los seres vivos, a nuestros hermanos y a nuestros padres, como la práctica única para llegar a dios o para conquistar el nirvana (lo cual viene siendo lo mismo).

cuando dejamos de vernos solo a nosotros mismos, entonces surge atomáticamente la compasión por todos y todo los demás, surge el amor sin límites, la idea de ser uno con el universo, uno con dios. se trata entonces de cambiar lo que buda llama los tres grandes venenos: la avaricia, la ira y la ignorancia, por sus tres luminosos opouestos: la generosidad, la compasión y la sabiduría.

y para lograr todo esto, sólo existe el camino de la práctica. buda, nunca esperó que los seguidores del budismo lo hicieran por devoción. al igual que jesús cuando invitó a sus discípulos a "hacer como yo hago", en lugar de adorarlo como a una nueva deidad, buda instó a sus seguidores a debatirlo, argumentar, desafiarlo e investigar basados en la razón. si algo me aparece como contradictorio, tengo el derecho a rechazarlo.


y buda murió, no subió a los cielos, no resucitó, como la tradición cristiana dice que lo hizo jesús. buda dejó este mundo como todos lo haremos en algún momento, con la convicción de que el camino es que cada uno de nosotros sea un buda. y si cada uno de nosotros es un buda o un jesús (creo firmemente que ese es el verdadero desafío de jesús: "hagan como yo he hecho") el mundo en el que vivimos sería luminoso, amoroso, compasivo, sabio y generoso. ¿no ese el verdadero cielo? ¿no es ese el nirvana? ¿no es esa la tierra prometida?...